SENTIR-ME
Ponerle nombre a lo que siento.
A veces sigues adelante sin darte cuenta de cómo estás. Aquí empiezas a escuchar tu cuerpo, distinguir sensaciones y reconocer tus emociones, sin exigirte cambiarlas de inmediato.
Pasar de «estoy mal» a «siento tensión en el pecho y creo que tengo miedo».
